Titin | 06/14/17 00:00

Esto es simple. Todo lo que está pasando con el expresidente Martinelli se tenía que cubrir como noticia importante del país. El que diga que no, no sabe de periodismo. Es correcto que se haya enviado a periodistas a Miami, como es correcto que se hagan despachos en directo. Punto.

Igual pasa con el partido de la selección panameña de fútbol y su encuentro de ayer contra Honduras. Periodísticamente, se tenía que cubrir, se le tenía que dar seguimiento, inclusive, pospartido. El que diga que no es así, no sabe lo que es periodismo enfocado en la fuente deportes.

Aquí el tema no es si lo cubren o no. El tema es la poca preparación de muchos colegas a la hora de sostener una transmisión en directo de temas tan delicados como populares.

El hacer un directo implica manejar el arte de la improvisación, tener conocimiento del tema tratado, presentar el hecho y dar contexto a las personas para que comprendan lo que están viendo, lo que les están presentando, y que sea la audiencia la que saque sus propias conclusiones.

Aquí lo que pasa es que muchos colegas dan vergüenza a la hora de los despachos en directo porque dejan en evidencia sus inclinaciones político-partidistas, sus intereses personales o sus fanatismos exacerbados, y el resultado son despachos bazofia, despachos de porrrrrrquería. Despachos que no aportan nada y que están lejos de ser periodísticos y sí muy cercanos de ser activismo o fanatismo. Colegas que no saben sostener un minuto de televisión y mucho menos de improvisación.

Soy fiel creyente en el relevo generacional, pero también en el trabajo que tienen la obligación de hacer los productores de noticias: asignarle los despachos periodísticos o móviles a gente que sepa, como mínimo, hablar.

A uno le enseñan que se piensa, luego se habla. Colegas hablan y luego piensan o, lo que es peor, hablan sin pensar lo que dicen y el resultado es tan horrendo que ellos mismos no saben lo que dicen y mucho menos pueden retomar lo que piensan para seguir hablando. ¡Así de enredado!

Yo me pregunto: ¿Dónde están los productores de noticias de NEX, Sertv, Telemetro y TVN cuando permiten que gente sin 1/4 de "expertise" en improvisación sea asignada a una cobertura en directo? ¿Dónde están esos productores o jefes de redacción que permiten que se siga repitiendo hasta el cansancio eso de "lo que es", "lo que fue", "lo que será" o "hubieron", por mencionarles los menos abominables? ¿Existe control de calidad en estos canales o es que se asignan a las móviles al que le caiga bien a los encargados en vez de a quien maneje bien un tema o al que hable correctamente?

Tanto en la cobertura de los hechos que involucran al expresidente Martinelli como en la del encuentro Panamá-Honduras, lo que sobraron fueron golazos al idioma y condenas al lenguaje, y ni hablemos de la forma como se manejan corporalmente porque esto es para llorar de rodillas sobre máquinas de escribir sin teclas, para que duela más.

Cuando se hace periodismo, y más en directo, uno se prepara. Uno se documenta. Uno lee, investiga y así puede aportar algo más que lo que todos conocemos. Cuando se hace producción, se cuida la imagen, se cuidan los encuadres, se cuida a todos los talentos por igual y no se permite ese desmadre que hemos visto en despachos con colegas alterados, excitados, eufóricos cuando lo propio de un profesional es que su despacho, sí, tenga ritmo y estilo, pero sobre todo periodismo puro para que quien lo ve, lo sintonice, analice y saque sus conclusiones.

Hoy, lamentablemente, ver noticiarios es el reflejo de la inclinación política de sus dueños porque la versión de cada hecho va a la medida de sus intereses, pero también es ver lo poco preparada que está la nueva generación de colegas para sostener tres minutos de televisión en directo, para usar palabras correctas y transmitir información inteligente y no hueca y repetitiva cuando al final quedan diciendo nada.

Y ni hablemos de los últimos despachos en directo de los colegas de deportes o de las otras fuentes del periodismo disfrazadas de selección -solo porque hay un partido- porque Cervantes se revuelca en su tumba, se levanta y se vuelve a morir de la vergüenza.

  • Soy fiel creyente en el relevo generacional, pero también en el trabajo que tienen que hacer los productores de noticias.