Usted me conoce. No escribo y mucho menos critico lo que no ha salido al aire, al menos que, como en varias ocasiones, las televisoras y s...
Titin | 06/07/17 00:00

Redacción web

diaadiapa@epasa.com

@diaadiapa

Usted me conoce. No escribo y mucho menos critico lo que no ha salido al aire, al menos que, como en varias ocasiones, las televisoras y sus productores, productores independientes o gerentes me envíen, sin compromiso editorial alguno, sus productos antes de su estreno para que les dé mi opinión. Todas las televisoras lo han hecho, en mayor o menor grado, cosa que agradezco por la confianza.

Llevo semanas escribiendo, a pesar de lo que digan los seudoexpertos en televisión que no son más que presentadores momentáneos y sin solidez, sobre esa tendencia de las más importantes televisoras de regresar a su esencia. De, sin dejar de ser modernos ni de adaptar sus contenidos a las nuevas tendencias de consumo, recordarles a sus audiencias leales, de dónde vienen, lo que fueron y lo que les resultó un éxito.

Parece que en Telemetro al fin lo entendieron y desde el año pasado sus campañas institucionales nos hacen recordar ese canal 13 que era "de película". Ese canal 13 donde nació la frase "las caras" refiriéndose a los talentos a cuadro de un canal. Ese canal con mucho contenido local familiar. Ese Telemetro que llegaba a tierra adentro.

Entendieron que pantallas de mucha influencia –buena o mala- están volviendo a sus raíces. Ahí está TVAzteca por ejemplo, retornando con mucho éxito a su esencia de contenidos atrevidos, sin dejar de crear contenidos multiplataformas. Ahí está Televisa que, a pesar de todo lo que se le pueda criticar a sus dramáticos, están regresando a las telenovelas de amor incluyéndoles contenido actual porque saben cuál era su esencia y a qué otras formas de entretenimiento se enfrentan. Ahí está televisión española produciendo game shows familiares o Telefe reforzando sus talentos con trayectoria. Ahí está el éxito de los dramáticos con contenidos sobre fe, porque le recuerdan a la gente su historia, sus creencias, su esencia religiosa. Ese montón de seudoexpertos que dicen me quedé en la televisión vieja, que hagan F5 a sus neuronas de la creatividad -si es que tienen- y que investiguen para que sepan lo que es la televisión de hoy con sabor a ayer y visión de futuro.

Por eso es que yo estoy feliz de que en Telemetro hayan comprendido –al fin, reitero- que tenían que volver a lo que ellos fueron. Una pantalla innovadora en la que se reflejaban todos los panameños y ahí está la buena noticia: el regreso de Cuna de Acordeones.

Desconozco si usted lo sabe, pero Cuna de Acordeones, de todos los shows sobre concursos musicales siempre fue el mejor, gústele a quien le guste, a pesar de que era un show de nicho.

Era la vitrina real para nuevos talentos. Era el espacio en el que conocíamos de nuevos talentos del acordeón. La ventana en la que de verdad podían darse a conocer y que al salir de ahí, podían seguir viviendo de lo que les gusta y ser contratados en sus pueblos, en sus plazas, en toldos. Por eso Cuna de Acordeones es importante.

Pero si esto le parece poco sustento, 'Cuna de Acordeones', desde su primera temporada hasta la última, fue un show sin excesos, un show familiar, un show en el que jurados que sí saben calificaban a los nuevos. Un show que era como ir a un toldo a gozársela de inicio a fin.

Pero si todavía eso no es importante para usted, les digo que 'Cuna de Acordeones' era como un toldo móvil que se movía en diferentes puntos del país, y la fiesta era mejor porque un día estaban en Tocumen, otro en La Chorrera y así se movían en diferentes puntos del país llevando entretención familiar con cultura y diversión. Yo fui seis veces a diferentes "toques" y bailé como un trompo de lo bueno y divertido que eso se pone, pero cuando lo veía desde casa lo gozaba igual. Y esa es una de las características de estos formatos. Hacernos disfrutarlo desde ahí o desde casa.

¿Cuántos canales de televisión en el mundo apuestan por su folclor en horario prime time? ¡Muy pocos! Muy pocos porque eso no es chisme, porque eso no es pelo-pelo, porque no hay culos ni tetas que se enseñen dizque sin querer, no hay pleque pleques para generar puntos de ratings o seguidores en redes.

Por eso yo aplaudí Semilla de Cantores Telemetro, Reto de Trovadores TVN, Cuna de Acordeones Telemetro porque son espacios que se convierten en retos para los canales. Porque, son espacios de aporte a rescatar tradiciones, costumbres y recordarnos primero a lo nuestro. Recordarnos que hay gente que se puede recordar por su arte y no por sus escándalos y chismes. Porque son espacios dedicados a esos que también son panameños, que también tienen talento y que, lamentablemente, no tienen la exposición mediática de Gaby Garrido, Liza Hernández, Fergie Vergara, Patrick Voller, Carolina Dementiev o Daniel Domínguez.

Yo estoy feliz por el regreso de una producción nacional sencilla en su calidad visual, pero gigante en aporte al país. Gigante en aporte a la cultura, a la música vernácula de los panameños. Ojalá TVN regrese el Reto de Trovadores también y nos recuerden primero lo nuestro. Ojalá NEX nos sorprenda con un formato propio con sabor a lo nuestro. Ojalá los anunciantes, los clientes, los ejecutivos de cuentas de las agencias y usted como audiencia, apoye estas producciones. Si no lo hacen, no se quejen después de la porrrrrrquería que sale en televisión. Ya suficiente han saqueado al país, propios y extraños, ojalá no nos roben también nuestra cultura, nuestras tradiciones y costumbres. El regreso de Cuna de Acordeones es un primer paso para evitarlo. ¡Felicidades, Telemetro!

  • Desconozco si usted lo sabe, pero Cuna de Acordeones, de todos los shows musicales siempre fue el mejor.