Titin | 06/09/17 00:00

Redacción web

diaadiapa@epasa.com

@diaadiapa

Nadie está descubriendo nada nuevo. Las series para web son parte de este movimiento de la industria de los medios de comunicación. Crear contenidos para nuevas plataformas y así satisfacer a las audiencias que no consumen medios tradicionales y sí lo que se llama nuevos medios.

Así como las televisoras buscan tener presencia con contenido nacional en las nuevas plataformas, así mismo lo hacen los diferentes talentos cuando se inventan sus mal llamados "shows" de realidad para redes sociales o cuando no dejan de contar su dizque importante vida por medio de los Instagram Stories.

La mayoría de los que forman parte de la industria del "entertainment" quieren tener presencia en lo que es tendencia, aunque su contenido es equis y su vida doblemente equis. Solo haga clic en la web, en YouTube o en las redes sociales de los llamados "famosos" del patio y se morirá de la risa, pero de la pena que dan muchos y, sobre todo, muchas que se consideran tan importantes que crean contenidos –aunque malos– para estar en "lo in" o en el "ranking" de seguidores.

Como se los mencioné hace casi cinco años, las televisoras en el mundo no escapan de esto, de ahí que en Panamá, tanto Medcom como TVN Media también se han preparado con proyectos específicos para sus plataformas digitales.

Yo tengo sentimientos encontrados con la serie web "De Moda" que se transmite por Telemetro.com y que fue estrenada hace muy poco.

Sí, sentimientos encontrados. Feliz y triste. Feliz porque por donde se mire es un proyecto correctamente bien logrado en su producción visual, perfectamente bien dirigida y pensada para la plataforma mediática para la que se produjo: la web.

Triste porque es un producto con grandísimos problemas en su libreto y en su identidad dentro de las diferentes ramas de un proyecto que entra dentro del formato de dramáticos, entiéndase: comedia, suspenso, policivas, románticas, etc.

Y es ahí donde están mis sentimientos encontrados.

Sus protagonistas en todas las entrevistas nos vendieron la serie y sus interpretaciones como un proyecto de comedia romántica, pero cuando uno lo mira con crudeza y con lupa, no es ni muy cómico ni en sus dos primeros episodios se ven señales de momentos románticos-entrañables. Yo, que me río hasta de mí, aunque la gente crea soy un ogro, en la suma de 24 minutos de los dos primeros capítulos, me reí solo en una escena que duró menos de 2 minutos y los casi 22 minutos restantes me cuestioné dónde estaba la comedia romántica o por dónde estaba la relación nombre, ID, contenido.

Pero les voy a desglosar mi crítica.

Las actuaciones: Annie Mirabal Teresa, Catherine Alvarado Melissa, Isabeau Méndez Mónica, María Isabela Pérez Ana Paula. Yo tengo rato escribiendo y criticando que en Panamá cualquiera se hace llamar actor o actriz o, con/por participar en un Miss Nalga Pelá, ser polémico por redes o llevar una vida de escándalos, son llamados por productores para participar en teatro o seriados. En este caso, las cuatro protagonistas del seriado web, sin escándalos, hacen un trabajo actoral muy digno, cosa que aplaudo. Sus personajes tienen características visuales, lea bien, visuales, de la mujer actual y melodramáticas, aunque mal reflejados en el libreto. También aplaudo que son personajes frescos, no quemados por su pantalla madre, Telemetro.

Su producción: Es impecable. Punto. Visualmente está muy bien lograda desde su fotografía, su iluminación, la secuencia escénica y la secuencia en la edición, la musicalización, el maquillaje, el vestuario, la inserción de patrocinadores sin exceso y finamente logrado. Una dirección de cámaras muy buena, una dirección actoral que le sacó muy bien las características a cada uno de los personajes.

La historia: Cero relación con lo que vendieron como seriado para web. Cero momentos de clímax dentro del libreto para amarrar a una audiencia web tan movible y desleal. Cero historia divertida que haga reír en 11 minutos de capítulo. Cero clics entre la trama de la historia y las historias reales de la mayoría de las mujeres que, se supone, son el público objetivo del proyecto. ¿De moda qué? ¿Las mujeres abandonadas? ¿Las mujeres calenturientas? ¿Las divorciadas? ¿Las ingenuas? ¿Las profesionales?

Hay un desconecte entre nombre de dramático web y su historia. Si el título de un proyecto no te conecta con un clic a la historia, hay un problema de identidad.

"De Moda" tiene a la gente que más admiro de Medcom detrás de este proyecto. No hay excusas para impresiones en su producción como un todo. Al verla tiene que invitar a hacer clic, no "delete" a la página. Están a tiempo de un F5.

  • "De Moda" tiene a la gente que más admiro de Medcom detrás de este proyecto.