Afición | 06/15/17 00:00

Elisinio González G.

elisinio.gonzalez@epasa.com

@eagonzalezg

@eagonzalezg

Hernán Darío "El Bolillo" Gómez llegó a la conferencia de prensa decidido a lavarse las manos. A que al final fuera otro -tras analizar cada una de sus palabras- el que cargara la responsabilidad del amargo empate 2-2 que logró Panamá ante Honduras, en el estadio Rommel Fernández, la noche del martes 13.

Con tal de que sus palabras fueran aceptadas, "El Bolillo" se puso la máscara de la mentira para luego tocar el cielo de la irresponsabilidad.

"Tuvimos una alineación muy pedida por el público, por la prensa y la gente de Panamá. Con jugadores muy ofensivos".

No hay dudas de que esta es la cara más berraca de la irresponsabilidad porque me resulta ilógico pensar que con los años de experiencia que tiene en el fútbol, con la conquista de dos cupos al Mundial como timonel, que la prensa y la afición le van a imponer a "El Bolillo" una alineación. Porque si esto es así, es mejor que renuncie inmediatamente a su cargo y se regrese a su natal Medellín.

Porque a falta de cuatro partidos para que finalice la hexagonal final de la Concacaf, me parece una total insensatez que las alineaciones se harán con lo que piden los fanáticos y la prensa nacional, a palabras del propio estratega colombiano.

Y si fuera una realidad de que "El Bolillo" quiso hacerles caso a la prensa y a la afición, ¿cómo fue que no alineó en su once titular ante los catrachos al delantero Ismael Díaz?

Este joven, de 20 años, que juega en el Porto B de la Liga de Portugal, dejó una buena impresión el jueves 8 de junio en San José, Costa Rica, donde debutó con la Selección Mayor de Fútbol de Panamá en eliminatorias mundialistas.

Ismael estaba en boca de todos y eran muchos los periodistas -y en eso me incluyo- que lo queríamos ver hacer dupla con el veterano de mil batallas, Blas Pérez.

¿Y por qué con Blas? Porque se sabe que Blas tiene de hijo a Honduras, según se reflejan en las estadísticas de los últimos enfrentamientos eliminatorios. Una muestra es que le marcó el martes a la H.

Tras este breve análisis, queda claro que "El Bolillo" fue irresponsable en estas declaraciones.

Pero hasta aquí no terminó el espectáculo de "El Bolillo", porque luego dijo: "No es mi estilo irme mucho al ataque".

¿Y por qué lo hizo? ¿Por qué abandonó su librito?

Al final ese equipo ofensivo que presentó, y que solo se le ocurrió a "El Bolillo", sí aportó al ataque, pero al final se descompensó porque los laterales se iban al ataque a la vez; además se sumaban Fidel Escobar, Armando Cooper y Aníbal Godoy. No se resguardaron en defensa y eso se pagó en el segundo gol de Honduras, en el que no se observa a ninguno de los laterales cerca de la jugada.

Para rematar, declara: "Hoy aprendo otra vez, sin defensa no vuelvo a jugar. Casi nos ganan hoy".

Aquí el único responsable de que Panamá haya sufrido contra Honduras es "El Bolillo", porque fue él que quiso ser ofensivo.

Acá no se debe culpar ni a la prensa ni a la afición del desagradable empate contra los hondureños.

Al final hubiera sido más honroso para "El Bolillo" aceptar que se equivocó y a la berraca.